Menos pastillas y mejores hábitos de vida es una fórmula para envejecer mejor. La recomienda un experto en Medicina y Nutrición por la Universidad de Harvard que, a sus 102 años, goza de una excelente salud. Su nombre es John Scharffenberg y es un referente en materia de longevidad. Asegura que los efectos de los malos hábitos no se observan de un modo inmediato, pero sí a lo largo del tiempo. Y marcan la diferencia entre vivir la vejez con calidad de vida o sin ella.
En una entrevista reciente, aboga por evitar siete factores de riesgo que comprometen la salud: el tabaco, el alcohol, el sedentarismo, el sobrepeso, el exceso de carne y azúcar, la hipertensión y el colesterol elevado. Incluso, sostiene, si se cumplen los cinco primeros no hay que preocuparse del resto. Y es que contribuyen por sí mismos a controlar la tensión y el colesterol. Es decir, que un estilo de vida sano hace innecesaria la toma de fármacos y aleja el peligro de la polimedicación.
Envejecer bien con menos pastillas
El doctor Scharffenberg es muy crítico con el afán prescriptor de píldoras y comprimidos en la actualidad. Se valora más el tratamiento de la enfermedad que la promoción de la Salud. Sin embargo, sería más efectivo que en las consultas se subrayara la importancia de mantener unos buenos hábitos. Pero no es así. No todos los médicos valoran la Educación para la Salud como el cardiólogo Valentín Fuster, del que hablamos en su día.
El protagonista de hoy señala que las cifras de colesterol pueden estar más elevadas cuando se han cumplido 75 o más años. La ciencia lo avala en distintos estudios. No está demostrado que el beneficio de las estatinas, indicadas para rebajar el nivel de colesterol, ayude a este grupo de población, salvo en casos muy específicos. Por el contrario, sí lo hace un estilo de vida saludable.
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