Los mayores de hoy son más dinámicos y vitalistas que nunca; no nos cansamos de repetirlo. Y es que las cifras de alumnos seniors en la universidad se amplían año a año. Aunque el curso académico 2025-2026 está próximo a su fin, conviene recordar algunos datos que sirven de ejemplo. La noticia de hoy refiere que son más de 44.000 las personas mayores que acuden a las aulas. La demanda es tan alta que en algunas facultades hay listas de espera y es preciso un sorteo previo para cursar los estudios.
La Asociación Estatal de Programas Universitarios para Personas Mayores (AEPUM), con 22 años de experiencia, reúne a 51 centros y ofrece incluso cifras algo más altas. La Universidad Complutense, en Madrid, fue pionera en este sentido. En sus inicios contó con 100 alumnos; hoy son más de 6.000. Pero no le van a la zaga un buen puñado más. La acompañan centros, también veteranos, como las Aulas de la Experiencia de la Universidad de Barcelona; las del País Vasco, en Bizkaia, Álava o Gipuzkoa; o la de Valencia, con La Nau Grand, entre otras.
Mayores de hoy: la importancia de cuidar la mente
El aumento de la esperanza de vida hace que vivamos más años, aunque quién no aspira a que se acompañen de buenas condiciones físicas y mentales. Mantener la mente activa y evitar el aislamiento son fundamentales en este sentido. La falta de contactos sociales es una grave amenaza en la vejez, por lo que conviene buscar pautas que eviten el aislamiento.
Tradicionalmente, la vejez se consideró una etapa poco propicia para el aprendizaje; hoy, por el contrario, sabemos que es una falsa creencia. La práctica educativa es un ejercicio que genera resultados beneficiosos en el cerebro. Además de asegurar la interacción con otras personas forma parte de las claves para evitar el deterioro cerebral. Y son ya muchos los mayores que se inclinan por esta opción, porque a los jubilados les gusta estudiar.