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Ejercicio físico en la vejez: amplios beneficios

Ejercicio físico en la vejez

El ejercicio físico en la vejez aporta numerosos beneficios. ¿Quién no ha oído mencionar sus virtudes a cualquier edad? Contribuye a controlar el peso, desarrolla la agilidad y el equilibrio, fortalece los músculos, los huesos y el corazón. Y no solo en el área física, también en la psíquica, ya que mejora el estado de ánimo. Los beneficios son tan tantos y variados que solo enumerarlos llenaría el contenido de esta entrada. Lo repetimos una vez más, la vejez está llena de estereotipos. Y uno bastante habitual es creer que la actividad física es poco o nada recomendable en esa etapa. ¿Pero es realmente así? ¿Hay argumentos que lo confirmen? Pues parece que no.

Ejercicio físico en la vejez para aumentar la calidad de vida

Es innegable que la edad avanzada se acompaña de un declive progresivo; además, determinados padecimientos pueden ir unidos a ella. La diabetes, la hipertensión, las enfermedades cardiacas y respiratorias, entre otras, hacen a veces su aparición. Envejecimiento y enfermedad no son lo mismo, si bien la presencia de patologías es más probable a medida que se cumplen años. Y esta circunstancia puede llevar a pensar que el ejercicio físico está contraindicado en tal caso. Sin embargo, no es así.

Una investigación publicada el pasado mes de noviembre lo ha puesto de manifiesto una vez más. Los participantes son personas ingresadas en un centro hospitalario. La edad media es de 87 años y la duración del ingreso fue de ocho días. A lo largo de ese tiempo, todas ellas realizaron entrenamientos aeróbicos, de fuerza, de equilibrio y de flexibilidad. Posteriormente, se las comparó con un grupo control. Las diferencias resultaron ser asombrosas. En tan solo unos pocos días, ya eran visibles los beneficios del ejercicio físico. Para uno de los geriatras que firma el estudio, conservar la autonomía hasta el final debe ser un objetivo primordial en la vejez. Nos parece una propuesta excelente. ¿Hay alguien que no la acepte? En este enlace se puede leer los detalles de la investigación. Y como testimonio, este ejemplo de un deportista de 86 años lleno de vitalidad y fortaleza.