Cuidar a los nietos en verano es labor de buena parte de los abuelos en España. Las altas temperaturas convierten las vacaciones escolares en unas de las más largas de la Unión Europea. Sin embargo, su duración está lejos de coincidir con el descanso laboral de los padres. Y ahí están los abuelos, para atender a los vástagos, un quehacer indispensable. No es que el resto del año no sea así. En 2024, la Unión Sindical Obrera (USO), con motivo del Día de los abuelos y abuelas, enumeraba en un 35% los que se hacen cargo de los nietos varios días a la semana.
Una encuesta sobre el edadismo, del Centro de Investigaciones Científicas (CIS), actualiza el dato. Con una muestra de 5006 mayores, eleva al 46,7% los abuelos que cuidan nietos mientras los padres trabajan; al 38,3% los que lo han hecho con anterioridad; por contra, hay un 14,9% que nunca lo hizo. De entre los que responden positivamente, la frecuencia del cuidado es diaria en el 28,6% de los casos; de varias veces a la semana en el 39% y menor en el 31,0%.
Cuidar a los nietos: distintas perspectivas
Según el informe Abuelos y crianza, las cifras son más altas que la media europea, que está en el 14,9%. Por supuesto, no todos los mayores de 65 años son abuelos, quienes entran en la categoría son el 80% del total. Hay estudios que revelan los beneficios de cuidar, como indica este enlace y este otro. Y es que puede suponer una fuente de estímulos, de compañía, de sentimiento de utilidad que aumentan la autoestima y el bienestar.
En general, el resultado es positivo siempre que el carácter de la tarea no implique una sobrecarga. Pero no siempre es así. Si no se trata de una opción elegida, sino obligada, como ocurre en el caso del abuelo esclavo, se convierte en un problema grave. Y urge buscar una solución, antes de que dañe la salud física y emocional de la persona mayor.