Actualidad sobre personas mayores

Día de los Muertos: festival de color en México

Día de los Muertos

El Día de los Muertos se celebra de un modo u otro en todas las culturas conocidas. Los humanos somos los únicos animales con conciencia de la finitud de la vida; desde temprana edad se percibe el fenómeno de la muerte en los seres vivos. Y este es fuente de miedo e incertidumbre. El temor que provoca está simbolizado a través de tradiciones y rituales diversos. Tanto en México como en España existe una festividad y una día muy señalado para recordar a quienes nos dejaron.

Pero el modo de conmemorar ese hecho es bien distinto. El Día de los Muertos es una de las celebraciones más representativas de la cultura mexicana. En 2003, la Unesco la declaró Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. Su principal protagonista es una calavera. El pintor Diego Rivera la bautizó como Catrina y la inmortalizó en la imagen que ilustra esta entrada. Es un famoso mural pintado en 1947, titulado «Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central».

Día de los Muertos: colores, música y fiesta

 

Para los mejicanos, las almas de sus seres queridos regresan temporalmente al mundo de los vivos en estos días. El 31 de octubre lo hacen las almas de los niños y el 1 de noviembre las de los adultos. En la madrugada del día 2, los muertos se despiden hasta el año siguiente. Los familiares los homenajean levantando coloridos altares. Estos pueden tener dos, tres o más niveles, que representan la separación entre el mundo de los vivos y de los muertos. Están adornados con flores, velas, dulces, frutas y la comida preferida de los difuntos, cuyas fotografías están siempre presentes. No falta el agua, fuente de vida; ni la sal, elemento purificador que evita que el alma se corrompa en su viaje.

La celebración varía de unas regiones a otras; sin embargo, es común que toda la familia se congregue. Colocan los altares en casa y después visitan el cementerio. Una vez allí, tras el arreglo de las tumbas, rezan y lloran por sus muertos. Tampoco falta la música, amenizada por mariachis y cantantes locales. La película Coco recrea el desarrollo de esta espectacular festividad. Desde 2015, un multitudinario desfile recorre las calles de Ciudad de México, como puede verse en este colorido reportaje.