El calendario Pirelli es siempre motivo de expectación y polémica dado su contenido. Porque sus láminas se aderezan con imágenes de llamativos cuerpos femeninos a los que, en raras ocasiones, se incorpora algún hombre. Los autores de las fotos son retratistas de renombre. El resultado es un patrón de los estereotipos más manidos sobre el canon de belleza al uso. Más notorio aún es en el primer caso, pues suele mostrar a mujeres con poca ropa, un punto de atrevimiento y extremadamente jóvenes.
La edición corre a cargo de una multinacional italiana dedicada a la fabricación de neumáticos para vehículos. Los ejemplares no se venden y se desconoce cuántos se distribuyen; es de suponer que se destinan a clientes y firmas de prestigio.
52ª edición del calendario Pirelli
En 2026 el contenido de la publicación cambia por completo. Y es que el autor de este año modifica el encuadre. Se trata de un fotógrafo noruego de 54 años que ha trabajado para grandes marcas del mundo de la moda. Y apuesta por «mujeres maduras, con experiencia y profundidad«. Hay actrices, deportistas, diseñadoras… Pero lo destacable son sus edades, que van desde los 33 a los 73 años. Es un enfoque de belleza variada e inclusiva, que combina con elementos como el viento, el agua, la tierra o el fuego.
El logro es espléndido, sin que lo bello quede atrás. Y pone en evidencia que no es necesario vincular la belleza con la lozanía o el atractivo sexual. En resumen, el arte prevalece a través de mujeres alejadas del estándar ideal. No es la primera vez que nos hacemos eco de transformaciones similares. Hace tiempo que el mundo del trabajo, el cine, la radio o la moda rechazan los tópicos relativos a la edad. Es de celebrar que la famosa firma de calendarios se sume a esta mudanza.