Actualidad sobre personas mayores

Un anciano dona sus ahorros a una escuela infantil

Un anciano dona sus ahorros a su pueblo. Se llama Jesús Vicente Díaz y tiene 87 años. Ha sido en Piornal, un municipio de Cáceres de 1.530 habitantes. Allí todos lo conocen como el tío Jesús. Es el pueblo más alto de Extremadura, a casi 1.200 metros sobre el nivel del mar. De joven se dedicó a cultivar el campo. En la zona hay olivos y castaños, pero también cerezos. Aunque su mayor fuente de ingresos no fue la agricultura sino la madera, un negocio más rentable. De ahí procede la pequeña fortuna que ha donado al ayuntamiento.

Un anciano dona los ahorros en homenaje a su mujer

 

Son los ahorros de toda una vida: 80.000 euros. Él dice que no los necesita. No tiene hijos. Su esposa, Sabina, falleció hace 3 años. Y ahora, en recuerdo suyo, ha querido ser generoso con los niños del pueblo y dona el dinero a la escuela infantil. Una forma noble de sacarle algo a la vida. En Piornal ya existe una. Pero es antigua y no cumple con los requisitos de seguridad que hoy se exigen. La salida del centro da a una curva de la carretera, lo que la hace peligrosa para la treintena de niños que la utilizan a diario; además, hay demasiadas escaleras. El ayuntamiento ha construido un nuevo edificio. Ocupa una superficie de 280 metros cuadrados y sus equipamientos son más modernos.

Se inauguró el viernes 7 de junio. Y, como es lógico, también estrena nombre. Se llama Centro de Educación Infantil «Jesús y Sabina». El periódico ABC informa sobre la donación de Jesús a una guardería. Sin embargo, los educadores rechazan el calificativo, ya en desuso. Los niños no necesitan ser guardados; no son objetos. Jesús los ve cada día. Vive al lado de la escuela, en una residencia de ancianos. Allí come y duerme. Por la mañana va a su casa y la asea un poco. Los niños lo saludan por la calle y le llaman tío. Es un modo de agradecer su generosidad.