Sobre el riesgo de retroceso para las mujeres advierte Isabel Allende. Porque si algo rechaza la escritora es la diferencia de derechos entre la mujer y el hombre. Nos hicimos eco de su postura en Envejecimiento activo y feminismo. Y es que ella se fusionan ambos conceptos.
La escritora ha vuelto a Chile para presentar su última novela, Mi nombre es Emilia del Valle. Y la Universidad de Chile la ha distinguido con la Medalla Rectoral. En el acto de entrega, la escritora pronunció una conferencia. Y, una vez más, aludió al papel de las mujeres a lo largo del tiempo: educadas para ser únicamente hijas, esposas y madres.
Allende retrata a aquellas que se rebelan contra las imposiciones. Asegura que las conoce bien, porque ha vivido rodeada de mujeres extraordinarias. Son las que le interesa reflejar en sus obras, mujeres que desafiaron las pautas marcadas por el uso y la costumbre.
Riesgo de retroceso: una amenaza muy cercana
En una entrevista, advierte de las trabas que entorpecen el progreso del feminismo. El avance de la extrema derecha pone en peligro derechos adquiridos a base de esfuerzo. Se ensalza a la mujer tradicional y se fomenta la vuelta a un rol que ya quedó atrás. Y se impone la religión por encima de la voluntad. Pero en todas las religiones impera el sometimiento de la mujer.
Avisa de que es fácil perder los logros alcanzados. Y pone como ejemplo a los Estados Unidos, donde se ha perdido el derecho al aborto y pretenden suprimir los anticonceptivos. Se trata de que la mujer esté embarazada, ignorante y en su casa en lo posible, asegura rotunda. Sin embargo, el movimiento por la liberación femenina es la revolución mayor de la historia. Una gran activista que anima a las mujeres a seguir adelante.